19/07/2003

Etapa 18 – Vía de la Plata

Aldeanueva del Camino – Calzada de Béjar

 

Kms.

Horas

Dificultad

Clima

Señalización

Descripción general

23

6

Normal

Caluroso

Buena

Carretera, calzada romana, subida puerto, zona dehesa sombreada

 

Paca me despierta a las 6. Es la primera vez que me tiene que despertar en este viaje. Me quedo con ganas de dormir más y tardo un rato en despertarme del todo.

A las 6,30 abandonamos este pueblo-calle que es Aldeanueva del Camino. Casi entera la subida a Baños de Montemayor se hace por la carretera (N-630). Podríamos haber desayunado en el Hotel Roma, justo en el empalme con la carretera a Hervás, pero preferimos hacerlo con Luis que nos espera en Baños.

Enseguida nos rebasa Emilio, el ciclista solitario, con quien hemos pasado la noche.

-         ¡Buen camino, maño!

Entramos en Baños por un pequeño trozo de calzada romana que se conserva a la izquierda de la carretera. Un coche azul para a nuestro lado. Un hombre alto, delgado y sonriente sale de él y avanza hacia nosotros. Es Luis, por fin le conocemos. Además de venir a vernos, que ya es mucha deferencia, y de traernos Compeed (mucho), va y nos invita a desayunar en una churrería del pueblo. Terminará la etapa con nosotros hasta Calzada de Béjar y luego regresará a Baños para recoger su coche y regresar a Salamanca.

(En Baños de Montemayor hay Albergue desde 2003 (cama + desayuno + sábanas por 10 €, nos lo hace saber su encargado, Vicente, el 14 de Abril del 2005,  puede verse información en andarines.com/albergueviadelaplata)

Subiendo al puerto de Béjar por la calzada romana.

Entre la amena conversación sobre la Vía de la Plata, sus lugares, sus personajes y sus incidencias, vamos subiendo la calzada romana que nos lleva a lo alto del Puerto de Béjar. En la parte final hay un tramo de carretera, la antigua N-630,  y cuando llegamos al alto paramos en una antigua venta.  Allí sellan nuestras credenciales con un sello redondo, solemne, cuyo centro es un Santiago Peregrino y cuyo texto, en círculo, dice: “Vía de la Plata. Camino de Santiago. Puerto de Béjar”. Tomamos café y nos invitan a rosquillas, pues son fiestas en uno de los barrios del lugar. El encargado de tirar los cohetes nos ilustra sobre el modo de hacer esta labor con seguridad. Antes de que nos inviten a otra rosquilla y a una copa de anís decidimos continuar no sea que la cosa pase a mayores. Comenzamos a bajar el puerto y, siguiendo la vía romana, llegamos al Puente de la Malena. 

En el puente la Malena,

Vista desde lo alto del Puerto de Béjar.

Luis nos hace fotos en el puente y junto a un miliario próximo. Desde allí el camino sigue el valle y tras un ascenso rápido nos lleva a Calzada de Béjar.

-         ¿Hay alguna casa de turismo rural en el pueblo, señora?, pregunta Paca después de dar los buenos días.

-         Ya lo creo, y no una, sino tres.

-         Y, ¿nos darán de comer?

-         Para eso lo mejor es ir a la que tienen los del bar.

Así que nos alojamos en la casa rural “Alba Soraya” (la de los del bar). La casa tiene varias habitaciones, pero no hay nadie en ella.

Luis, aunque tentado a hacerlo, no se queda a comer con nosotros pues no desea volver a Baños con todo el calor. Tomamos una cerveza con él y nos despedimos. Le damos las gracias por todo (hasta comida había traído por si no encontrábamos dónde comer). Quedamos en llamarle el martes, cuando lleguemos a Salamanca. Gracias Luis, qué cariñoso has sido con nosotros.

A las dos nos vamos a comer al bar pasta con tomate y ternera con lechuga. La pareja que lleva el bar se llaman Loli y Maxi. Loli nos dice que el día anterior pasó una francesa que durmió en las escuelas. El hombre, cuando terminamos de comer, nos cuenta que tiene ganadería y que además cría lechones.

-         Si les apetece a ustedes podemos preparar uno para cenar.

-         Venga, no hay más que hablar.

Comemos bien y, luego, la buena siesta. A la vuelta por el pueblo y la conversación con algunos abuelos y niños, le sigue nuestra agradable cita de las 9 con el cochinillo frito, con patatas y ensalada (de tomate y lechugas del pueblo). Excelente la cena. Antes de irnos a la cama pagamos la cuenta de habitación, comida y cena. Precios moderados. Después Maxi nos invita a una copa en la terraza del modesto bar y nos da conversación. El hombre nos habla de sus proyectos y luego nos acompaña hasta la casa rural y nos enseña la plata baja, donde cavila si poner un albergue para los caminantes.

-         ¡Qué tengáis buen viaje!

-         ¡Buenas noches!

En Agosto de 2004, Maxi y Loli (los de Calzada de Béjar) se ponen en contacto con nosotros y nos comunican que han abierto un albergue de peregrinos en su pueblo. El albergue tiene capacidad para 28 peregrinos en literas y en camas. Además tiene tres cuartos de baño y permiten  utilizar la cocina. Loli y Maxi hacen menús para los peregrinos. El albergue se llama "Alba Soraya", lo mismo que la casa rural. Para más información podéis consultar en:

http://www.edicionweb.com/casaalbasoraya