08/07/2003

Etapa 7 – Vía de la Plata

Fuente de Cantos - Zafra 

 

Kms.

Horas

Dificultad

Clima

Señalización

Descripción general

27

6

Normal

Caluroso

Poca

Zona de cereal, olivo y vid.

 

Desayunamos en uno de los bares que hay junto a la iglesia y, como tantos días en el inicio de las etapas del camino, salimos de Fuente de Cantos con los gallos cantando en la penumbra del amanecer. Cuando dejamos el pueblo una ancha carretera blanca nos lleva hasta Calzadilla de los Barros entre rastrojos.

Dejando atrás Fuente de Cantos

En Calzadilla no encontramos local abierto, pero un jardinero nos da agua de una manguera.

-         Déjala que corra un rato, hombre, no ves que sale cociendo.

Rápidamente salimos camino de la Puebla de Sancho Pérez, pasando durante un rato muy cerca de la carretera general. Cruzamos esta zona cerealista dejando la dehesa más arriba, a nuestra izquierda. Como en otros lugares grupos de cigüeñas saltan de cuando en cuando a nuestro paso. Vadeamos un par de arroyos y vemos dos grandes charcas, casi lagunas, a nuestra izquierda. Cuando queremos darnos cuenta estamos muy cerca de la vía del tren y por tanto cerca de la Puebla de Sancho Pérez. A las 11 estamos tomando un café en un bar que hay frente a la iglesia y enseguida estamos camino de Zafra.

Llanuera a la salida de Fuente de Cantos

Al llegar a la estación de Zafra perdemos las flechas. Hay un montón de camiones haciendo obras en la estación. Así que ganamos la población desde la calle principal que sale de la estación.

En la Oficina de Turismo de Zafra nos atienden de maravilla: sellan nuestras credenciales, nos buscan alojamiento adecuado a nuestras pretensiones, llaman por teléfono para reservarnos habitación, y nos dan un mapa de la ciudad donde, además, nos señalan el tránsito del camino por la población. El trato recibido en esta oficina nos deja admirados de lo competente y amable que puede llegar a ser la gente. Si es que el ser humano, como se ponga a hacer algo bien, es lo que tiene.

Nos alojamos en el céntrico Hotel Don Quijote y, mientras nos aviamos, comentamos que la etapa, aunque un poco más larga que otras anteriores, resulta más suave por los pueblos que hay en medio. Hemos encontrado poca señalización en algunos tramos y nos hemos desorientado totalmente en la estación. Como en otras etapas, tampoco hemos visto caminantes ni ciclistas en ésta.

Comemos en el restaurante del Hotel Las Palmeras, que está muy céntrico también. Después de la siesta de rigor, una vuelta por el pueblo. Hay numerosas actividades programadas para el verano, algunas de teatro en una de las plazas principales. Buscamos las calles por donde hemos de salir mañana.

Finalmente cenamos en la terraza del Hotel Las Palmeras, al fresco y disfrutando del espectáculo que las zonas animadas de gente proporcionan siempre. Con mucho dolor de nuestro corazón a las 11,30 abandonamos la terraza para ir a descansar. Zafra nos ha encantado.