Etapa 25

O Cebreiro-Triacastela

2-Agosto-1999

A Santiago 153 Kms.

(Distancia 21 Kms. // Tiempo empleado 5 horas)

 

Ya no es necesario levantarse antes de las 6, pues apenas hay luz. Paca y yo ponemos nuestro despertador a las 6 y media. Desayunamos en la Venta Celta, donde esta mañana los peregrinos nos hacinamos como si estuviéramos en el metro en una hora punta.

Para ser bienvenidos a la primera caminata en Galicia, llueve en O Cebreiro. Además lo ha estado haciendo la mayor parte de la noche. Los caminantes no cabemos en el Camino. La distancia y los repechones van poniendo orden en el mismo. A las 10 y media caminamos ya diseminados, sin echarnos el aliento en el cogote unos a otros. Esto vuelve a parecerse al Camino.

Padornelo, Galicia

Padornelo

Paca: como una moto.

Hospital de la Condesa

El paseo es muy agradable hasta Triacastela. No obstante, las bajadas son engañosas y Paca se ha hecho daño en la caña de la pierna izquierda. Espero que sea cosa de poco.

A las 12 y cuarto estamos en Triacastela. Sellamos en la iglesia y nos alojamos en el hostal Fernández. Llamamos a Ales y esta vez hablamos con él. Nos da su número del móvil y quedamos en llamarle de nuevo.

Triacastela, de aquí salen dos caminos.

Triacastela ...sellamos en la iglesia...

Pasamos la tarde por el pueblo. Triacastela está llena de peregrinos. Nos sentamos por las terrazas y escuchamos los comentarios. La mayoría de los caminantes son primerizos (han comenzado en O Cebreiro), los más veteranos se jactan de haber empezado en Astorga, los que lo hicieron en León son como abueletes para los demás. Estos, los más antiguos, aconsejan con condescendencia. Hay algunos que dicen conocer a gente que viene de Burgos. Paca y yo escuchamos con aplicación mientras nos tomamos unas cañas.

-"¡Oye, Pepe! ¿Tiene cobertura tu teléfono?"

-"Esta noche unos jilipollas han salido a las 4 de la mañana y, claro, todo el mundo se ha contagiado del nerviosismo y ya no ha parado el ruido en el refugio."

-"Oye, Nelson, (el nombre es real y el tal Nelson más de pueblo que las amapolas) yo mañana con la Jésica y "el Pantani" me pillo un taxi hasta Sarria y luego a Barbadelo vamos andando. ¡Pillamos refugio y cama por mis muertos!."

-"¡Macho, hace falta echarle "cohones" pa hacerse cuatro o cinco etapas como ésta de hoy!."

-"¡No tomarlo a "cashondeo" que mañana hay una cuesta que vais cagaros!...

A todo esto, en la terraza, la gente canta y palmea como si esto fuera la romería del Rocío o la Feria de Sevilla. Sólo falta algún torero, los del Río y que los de "Tombola" vengan a preguntar dónde pueden sellar. Perdón, olvido a la Duquesa de Alba y a las cuatro o cinco "astifinas" que nunca faltan.

Una chica morena, joven y guapa, recoge las credenciales de los clientes de la terraza y se las devuelve con la estampa del sello parroquial. ¡Ahí va eso!. Son, muchos de ellos, jinetes. Tienen caballos. Entre la juerga y las copas también discuten. No todos se preocupan por igual de los caballos. Eso genera tensiones entre ellos. Una mujer interviene en la discusión. "¡Tu te callas, jodía por culo!", la silencian de modo fulminante. Más copas, más palmas, más cante.

Hasta ahora sólo la "vuelta ciclista jacobea" había brillado en la ruta de las estrellas. Ahora, por fin, irrumpe la caballería. Puede estar satisfecho el Santiago Matamoros, no faltan fogosos jinetes en el Camino. Estos son extremeños, de Badajoz. Dos Range Rover con remolques cargados de paja y forraje llegan.

-"¡Mira, ya vienen!", anuncian a la vista de los coches.

-"Oye, niña, ¿tú qué eres?", le pregunta un jinete agitanado a la chica de las credenciales.

-"Soy psicóloga."

-"¿Han comido los caballos? ... Toas las psicólogas estáis zumbás."

Los dos Range Rover se van. Los jinetes se quedan. Más copas.

-"¡Ole y ole y ole!"

-"!Viva la Blanca Paloma!"

-"¡Y viva España!"

-"¡Coño, y Santiago, joder, viva Santiago!"

-"Eso, ¡Viva Santiago!"

-"¡Viva Santiago! ¡Guapo y guapo!"

-"¡Guapo, guapo y guapo!"

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