Etapa 16

Carrión de los Condes-Terradillo de Templarios

24-Julio-1999

A Santiago 405 Kms.

(Distancia 25 Kms. // Tiempo empleado 6 horas y 15 minutos)

Carrión, nos vamos temprano...

Fachada del albergue de las monjitas en Carrión.

Dejamos el albergue de las Clarisas a las 6 y cuarto. Los peregrinos cruzamos Carrión en penumbra siguiendo las flechas amarillas. Aún no se decide a amanecer el día. Un grupo de chicos y chicas jóvenes se retiran de la juerga del viernes noche. Vociferan y gesticulan con la ingenuidad del que cree ser el primero en el mundo que se acuesta a estas horas. Inevitablemente increpan a los peregrinos y se burlan de ellos, pues son las únicas personas que, aparte de los jóvenes, se mueven por el pueblo en ese momento. Los peregrinos aceptan la "inclemencia humana" con indiferencia, su paso monótono no se altera. Las voces de los jóvenes y sus risas se pierden enseguida.

Iglesia de Santiago, en Carrión.

Fachada de la Iglesia de Santiago en Carrión, en el suelo la flecha amarilla

Cruzamos el puente sobre el Carrión y, después de un pequeño titubeo, llegamos a la rotonda de la carretera. Una de las salidas de la rotonda va a Villotilla. La tomamos. Cuando llevamos un kilómetro por ella, un coche, lleno de jóvenes ruidosos que vienen de juerga, frena a nuestra altura y cuando ya nos temíamos lo de siempre:

-"¡Qué tengáis suerte! ¡Buen Camino!"

Paca y yo damos las gracias muy contentos al comprobar que la juventud trasnochadora tampoco carece de buenos sentimientos.

Llegamos a la antigua calzada romana que iba a Astorga, rectilínea nos conduce a Calzadilla de la Cueza. Nuestras sombras alargadas siempre delante, nosotros intentando alcanzarlas como cuando éramos niños.

Calzada romana, tempranito.

Por la recta calzada romana, hacia Calzadilla...

Desayunamos en Calzadilla. Nos despedimos allí de Pepe, el de Valladolid, de Fernando, el de Zaragoza, y de Javier, el de Ronda. Paca y yo nos encontramos descansados, pues las etapas anteriores han sido cortas, y deseamos avanzar un poco más. Ellos se quedan hoy en el refugio de Calzadilla. Les dejamos nuestras señas, por si acaso.

A la salida de Calzadilla sale una pista nueva de la carretera. Está muy poco señalizada. Caminando por ella evitamos la carretera.

Tres muchachas guapas de veintitantos años se unen a nosotros. Se les ve frescas, descansadas y vivaces. Nos dicen que son de San Sebastián y que son javieristas. Cuentan que van a Santiago a un congreso de jóvenes cristianos. Les dejamos a la entrada de Lédigos, pues Paca y yo entramos al pueblo a tomar un refresco.

Al rato, en el cruce de Terradillos de Templarios, observamos atónitos como las tres bellezas javieristas hacen autoestop a un Nissan Patrol de la Guardia Civil. Pensamos que se trata de una broma, pero el coche de la Benemérita para y las chicas hablan con los guardias. Andando, llegamos a su altura y les sobrepasamos. A los pocos minutos el coche de las fuerzas del orden nos rebasa y las tres chavalas, muy contentas, nos dicen adiós desde él. ¡Viva la Guardia Civil!. Fíate de las javieristas y no corras...

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Llegamos a Terradillos de Templarios.

Llegamos a Terradillos de Templarios. En el refugio de peregrinos nos recibe Marisa Pérez, el ama de la casa. Es un refugio privado. Nos atiende muy bien. El refugio es muy familiar y acogedor. La comida buena. ¡Albricias!, el ordenador funciona. Es el primer ordenador del Camino que vemos funcionar. Marisa nos dice que casi tuvo que agarrar al técnico de las orejas para conseguirlo. No nos extraña, Marisa, la de Terradillos, es una mujer de una pieza: Tiene el refugio muy bien atendido, da de comer y de cenar a los peregrinos que lo deseen, atiende su tienda de alimentación (aneja al refugio y único establecimiento del pueblo), da cafés, copas, cervezas y vermús tanto a los peregrinos como a los de la localidad, cuida de sus hijos, es buena y cariñosa con la gente, gasta bromas, da conversación y además está embarazada. ¡Anda que se le iba a escapar a ella el técnico sin dejar el ordenador en marcha! ¡Faltaría más!. El marido de Marisa le ayuda, pero, sobre todo, le gusta tomarse botellines con los clientes en plan tranquilo.

A pesar de que el ordenador del refugio de Terradillos de Templarios, hay que decirlo bien alto, FUNCIONABA, no fui capaz de salir de la página por defecto: www.caminonet.com. y aún en esta página la lentitud era apabullante. ¿Qué clase de conexión a Internet les ha puesto Caja España?.

Cuando intenté utilizar el correo me avisó de que no tenía el software necesario. Bueno, ni siquiera Marisa es perfecta. Ella hizo lo que pudo.

En Terradillos, además del refugio de Marisa Pérez (Centro social del pueblo), hay pocas cosas. El resto del pueblo son cuatro casas, la iglesia y un área de descanso para los peregrinos con unos bancos y una fuente. El refugio vale 1000 ptas., tiene una habitación de dos camas (que a Paca y a mi nos correspondió por madrugadores) amén de otras con varias camas. El menú vale 1000 ptas. y, si algo no te gusta, Marisa te hace otra cosa por el mismo precio. Esta Marisa es una joya.

En Terradillos coincidimos con peregrinos conocidos como el "Hombre Orquesta" que de nuevo asedia a la pelirroja francesa Yasmine, también presente y algo más proclive a los encantos del joven galán; una joven brasileña que viajaba sola y tenía los dedos de los pies "machucados" y que nos hizo muchas preguntas sobre el Camino y sus tradiciones.

Conocimos también a dos gallegos, Marisa y su padre. El padre de Marisa se añadió a su hija "para que la niña no hiciera el camino sola". Marisa tiene unos treinta años, es una mujer maja y desenvuelta, y jura y perjura: "¡En que hora traje a mi padre!". Cosas.

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