En
Sto. Domingo de la Calzada los gallos nos despiertan con sus cantos. Afortunadamente la
herida de Paca, en la planta del pie, no se ha infectado y le duele sólo un poco. Salimos
de Sto. Domingo a las 6 y 20 y enseguida tomamos las pistas nuevas que nos llevan a
Grañón. Sorprendentemente, podemos desayunar caliente en un bar de Grañón.
A la salida del pueblo un "hijo de
puta" ha cambiado de dirección la flecha amarilla que, pintada en una piedra no muy
grande, hay en un cruce de caminos. Como consecuencia más de 30 peregrinos vagamos
durante casi dos horas hasta que, convencidos de nuestro extravío y consultando los
mapas, conseguimos llegar a un pueblo llamado Bascuñana y de allí, por un camino casi
perdido y lleno de maleza, a Viloria, donde recuperamos el Camino.
En Viloria nos tomamos un refresco con
parte de los peregrinos extraviados: Los 5 Alpinos, Miguel y su hija Salo.
La etapa, que era corta, aumentó en diez
kilómetros su distancia.
¡Ojalá las ampollas de estos 30
peregrinos le salgan a quien cambió de dirección la flecha, en el cielo del paladar!.
No es esta etapa, como temíamos, una de
la que se hace casi en su totalidad por asfalto. Este año se han abierto pistas nuevas
que a veces van paralelas a la carretera y a veces no. Esto es muy bueno, pero la
señalización (flechas amarillas) es aún muy escasa en algunos puntos. Eso hizo posible
la putada que sufrimos.
Cuando cerca de la 1 llegábamos a
Belorado una señora desde su casa, al ver pasar a los peregrinos, gritó: ¡Bienvenidos!.
Ella no tiene por qué entenderlo pero a Paca y a mi nos entran ganas de llorar. Los
peregrinos agradecen que se les quiera.

Albergue de Belorado.
Sellamos en el albergue de peregrinos de
Belorado y contamos la faena que nos han hecho. Alguien nos dice que con el trazado de las
nuevas pistas hay rivalidad abierta entre los pueblos, pues son varios los que se creen en
el camino genuino. ¿Será esa la clave?
Nos alojamos en el Hostal Toñi. Igual que
el Hostal del Río, en Sto .Domingo de la Calzada, era la antesala del infierno, éste es
la puerta del Paraíso. No viene en ninguna guía.
Comemos en "EL PICIAS", junto al
Hostal. Muy rico el cordero asado.
Belorado es un pueblo bueno para el
peregrino, tiene muchos servicios y la gente tiene a gala tratar bien a los caminantes.
Parece que aquí la gente no es tan rica como en Navarra. La riqueza, oye, ya se sabe,
pide distancias.
El refugio lo atienden unos extranjeros
que no parecen muy expertos. No es la primera vez que vemos a extranjeros atendiendo
establecimientos públicos o privados para los peregrinos.
Nos parece bien que la gente busque
trabajos para salir adelante cuando en sus países no los encuentra. Pero nos llamó la
atención que estos extranjeros no fueran africanos, ni siquiera marroquíes o árabes
(nuestros hermanos de sangre), sino franceses, holandeses, estadounidenses, alemanes,
etc... !Qué cosas! ¿Verdad?. ¡Qué nivel tenemos en España!. Europeos y americanos de
los Estados Unidos de América trabajando para nosotros... ¡No sé dónde vamos a parar!
Etapa 9
Etapa 10