De
Estella y su albergue hay que añadir que todos los días por la tarde, desde hace años,
un hombre mayor cura los pies a los peregrinos de modo gratuito. Dios se lo pague.
De este mismo refugio hay que mencionar
que el hospitalero dejó sin cenar a los peregrinos sin "posibles" pues, ayer
noche, la cocina no funcionó por falta de gas y este hombre, además de no resolver el
problema, despachó a los hambrientos peregrinos de modo inadecuado. Quedaron éstos con
sus patatas peladas y cortadas y sus huevos sin freír, amén de otras viandas que omito,
tan económicas como las anteriores, pero no por ello menos necesitadas de cocción. Dios
se lo demande.
Paca y yo salimos a las 6 y 10 minutos de
Estella por la vieja calle que a su vez es Camino. Entre la penumbra del amanecer ladran
los perros y caminan los peregrinos como si aún no estuvieran despiertos del todo. Canta
un gallo. Enseguida cruzamos la general, como zombies, camino del Monasterio de Irache.
En Irache, la "Fuente del Vino"
es símbolo para el caminante, pero Paca y yo, que tanto amor tenemos a este néctar,
apenas lo besamos con unción. No queremos despreciarlo, pero no es hora ni ocasión para
beberlo a gusto.

El comandante Pepe nos hizo esta foto en la Fuente de los
Moros, antes de llegar a Villamayor de Monjardín.
Si que bebemos agua en la fuente de
Azqueta y, mejor aún, nos detenemos en Villamayor de Monjardín para desayunar en el
albergue o refugio de peregrinos. Está éste regentado por unos holandeses políglotas
que, desde las horas más tempranas, tienen mesa puesta y dispuesta con café, leche,
mantequilla, mermelada, bollería, queso, embutido y pan para que los peregrinos
desayunen. El desayuno completo 400 ptas.. Una vez más han de ser gentes de fuera las que
traten amablemente al peregrino, parece que a los de aquí Dios les dio el dinero por
castigo. Paca y yo, en lo que llevamos de Camino, es la primera vez que a horas tempranas
(las 8) conseguimos desayunar decentemente.
En el albergue de Villamayor coincidimos,
al olor del desayuno, casi todos los peregrinos conocidos. Los 5 Alpinos desayunan como
lobos y al terminar piden agua para las cantimploras, como los holandeses no les
entienden, el más decidido dice, alzando su cantimplora y poniendo cara de hombre de
mundo : ¿Agua cantimplor? (El cachondeo es general).
Dejamos Villamayor de Monjardín y, casi a
la salida, vemos a dos peregrinos. Cuando les alcanzamos la sorpresa es grande. Son los
brasileños, el luchador de sumo y la mujer menuda. ¿Cómo habrán llegado aquí?.
Misterios del Camino.
Una agradable pista rodeada de campos de
cereal recién segados (cosechados debería decir), lleva a los peregrinos a lo largo de
unos 13 Kms. hasta Los Arcos. Alguna codorniz canta todavía, despistada, su "buen
pan hay". Aparentemente menos rico que el resto de Navarra, el pueblo de Los Arcos es
solícito con los peregrinos. Paca y yo, después de sellar en el refugio de peregrinos,
nos vamos al Hostal Ezequiel y comemos en el Mavi. Todo bien.
Algunos peregrinos, los sevillanos y los 5
Alpinos entre ellos, quieren continuar. Paca y yo somos más modestos y no nos atrevemos a
tentar a la suerte sobrepasando nuestras fuerzas. Cada día trae un afán. Después de la
siesta, vemos la iglesia, tomamos unos vinos y cenamos en el Ezequiel. Mañana será otro
día.
Algunos peregrinos, como el que viene de
Jaca, comieron en el Ezequiel. Nos saludamos.
Desde Los Arcos llamamos a Ales. No estaba
y la señora que atendió nuestra llamada nos dijo que le diría que le habíamos llamado.
Etapa 5
Etapa 6